Sin entender me escondo, dudo si pegarte o besarte, con las manos atadas y la boca loca, te grito y nos aturdo.
Guardo el miedo en la taza grande que me regalaste y me lo tomo de a sorbitos.
Pienso y pienso mientras el agua corre, me recorre sin darme cuenta, ¿Dónde estás?
Me escucho rezando para que la ducha se lleve todo, lo que pica y molesta, lo que pinchaste en mi.
Me duelen los ojos llenos de agua adentro y afuera, dejaste mi panza llena de besos y mi pelo enmarañado.
No entendés, y yo te culpo.
El cuerpo, y el aire se me traban en algún lugar donde los pierdo y no los encuentro más.
No quiero estar sola...mis hombros incómodos, mi cabeza inquieta. Tu sinceridad ácida hace que no te crea.
Aprieto los párpados, las muelas, los puños, respiro profundo haciendo fuerza pero no funciona, quiero despertarme, y ya estoy despierta.*
29 de agosto de 2010
14 de agosto de 2010
Sin permiso
Llegaste con la impunidad de quien es dueño del lugar y te acomodaste en mi pecho como en casa.
Cuando cierro ojos...los míos, y espero tu mirada punzante en la nuca vos sabés bien de qué se trata. Mimos atrasados de noches pendientes.*
Cuando cierro ojos...los míos, y espero tu mirada punzante en la nuca vos sabés bien de qué se trata. Mimos atrasados de noches pendientes.*
Tardes de julio en una vidriera
Un rayo de sol en mis ojos y me doy cuenta que se ponen del mismo color que los tuyos a la sombra.
¿Eso es ser complementarios?*
¿Eso es ser complementarios?*
El amor como decisión (algún día de éstos)
En un principio decido.
Evoco tu boca, la tuya, si...no otra cualquiera, la inabarcablemente maleducada. Entonces te pido que me abraces pero usando otras palabras muy mías, casi opuestas. Y vos me pedís que hable tu idioma, y yo que no...que no elijo cuando entenderte.
Y los dos quedamos ahí, mirándonos esmerilados de arriba a abajo, amenazantes.
Entonces me preguntás cómo estoy, con esa mano tuya que no me suelta y no me deja concentrar. Yo pienso mil cosas y no te digo ni una; me brillan los ojos de llanto, de amor, de entender y conocernos y te digo que "si" con la cabeza y que "bien" con la boca, y te regalo de propina esa media sonrisa desafiante que me sale tan bien y que, creo, aprendí de vos.*
Evoco tu boca, la tuya, si...no otra cualquiera, la inabarcablemente maleducada. Entonces te pido que me abraces pero usando otras palabras muy mías, casi opuestas. Y vos me pedís que hable tu idioma, y yo que no...que no elijo cuando entenderte.
Y los dos quedamos ahí, mirándonos esmerilados de arriba a abajo, amenazantes.
Entonces me preguntás cómo estoy, con esa mano tuya que no me suelta y no me deja concentrar. Yo pienso mil cosas y no te digo ni una; me brillan los ojos de llanto, de amor, de entender y conocernos y te digo que "si" con la cabeza y que "bien" con la boca, y te regalo de propina esa media sonrisa desafiante que me sale tan bien y que, creo, aprendí de vos.*
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